Las partidas de póker en Molly’s Game


Molly Bloom

Molly’s Game’, el debut detrás de la cámara de Aaron Sorkin, está basado en hechos reales. La película, estrenada en el Festival de Toronto de 2017, se centra en la vida de Molly Bloom, una esquiadora de talla mundial que se convirtió en millonaria antes de cumplir los 21 años. Tras perderse los Juegos Olímpicos, Molly se trasladó a vivir a Los Ángeles, donde incluso trabajó de camarera. Gracias a su inteligencia y sus dotes empresariales, la joven acabó ganando millones de dólares organizando partidas póker antes de que el FBI la investigara. Muchas personas famosas y adineradas, como estrellas de cine, banqueros de inversión y deportistas, participaron en el juego.

Hoy en día los casinos han evolucionado hasta tal punto que aquellas personas que quieran jugar lo pueden hacer sin tener que visitar un casino real como en la película, ya que existen casinos sin un espacio físico, sitios virtuales donde podemos participar en una variedad de juegos online. En España existen muchas salas donde jugar poker online, pero no es posible hacerlo gratis sin registro previo en la plataforma.

La película, interpretada por Jessica Chastain, reflexiona sobre la ambición, el poder y, sobre todo, la familia. Basada en el libro autobiográfico escrito por Molly Bloom, el filme ofrece detalles de los ocho años que pasó a cargo de lo que se supone era una de las redes de póker más exclusivas del mundo, entre cuyos clientes figuraban actores como Leonardo Di Caprio o Ben Affleck. Tras su caída en desgracia, Bloom asegura que comenzó a hacerse preguntas, a analizar su propio comportamiento y sus valores. Si nos fijamos bien, durante una de las primeras partidas de póker de la película, se puede ver a uno de los jugadores con auriculares. Esto es sin duda un guiño a DiCaprio que, según el libro, llevaba auriculares y escuchaba música mientras jugaba durante las primeras partidas de Molly Bloom.

El póker sigue siendo un elemento muy recurrente en el cine. Películas del cine reciente como ‘El jugador’ (2014) de Rupert Wyatt, ‘Croupier’ (1998) de Mike Hodges, ‘Casino Royale’ (2006) de Martin Campbell, ‘Sidney’ (1996) de Paul Thomas Anderson, ‘The Cooler’ (2003) de Wayne Kramer o ‘Ocean’s Eleven’ (2001) de Steven Soderbergh son muestras de ello. Como curiosidad, en ‘Molly’s Game’ todos los extras de las partidas de póker son jugadores profesionales. Sorkin quería que hubiera realismo, hasta en la forma en que los jugadores manejan las cartas durante las partidas.

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