Asghar Farhadi: «Comprender no significa legitimar»

Entrevista al director de Un héroe

Entrevista a Asghar Farhadi,

Asghar Farhadi regresa nuevamente a Irán con ‘Un héroe‘, después de haber rodado en su tierra natal ‘El viajante‘ en 2015 y ‘Todos los saben‘, considerada su «película española», en 2018. La nueva cinta del cineasta iraní, ganadora del Gran Premio del Jurado en la 74º edición del Festival de Cannes, narra como Rahim (Amir Jadidi) está en la cárcel por una deuda que no ha podido devolver. Durante un permiso de dos días, trata de convencer a su acreedor (Mohsen Tanabandeh) para que retire su reclamación de desembolso de una parte del pago. Pero las cosas no irán como tenía previsto.

En la siguiente entrevista, con motivo de la presentación de su película en CannesAsghar Farhadi desvela las motivaciones que le han impulsado a rodar la película.

Entrevista a Asghar Farhadi , director de Un héroe

¿Cómo se le ocurrió la idea de Un héroe?
Llevaba tiempo leyendo historias de este tipo en los periódicos. Historias de gente corriente que llamaba la atención de todo el mundo porque habían hecho algo altruista. Estas historias suelen tener características similares. Un héroe no se inspiró en una noticia concreta, pero tenía en mente estas historias que aparecen en la prensa cuando la escribí.

¿Por qué la historia se desarrolla en Shiraz?
El tema de la película habla por sí mismo. En Shiraz hay muchos restos antiguos, huellas importantes y gloriosas de la identidad iraní. La razón principal por la que elegí esta ciudad es por lo específicos que son tanto la historia como los personajes. Pero la razón secundaria es que también quería tomar distancia de la agitación de Teherán.

¿Cómo escribió la película?
Al principio, tenía una vaga idea de la historia, gracias a estos hechos reales. Con el paso de los años, la idea se hizo más clara. Siempre trabajo de la misma manera. El estímulo puede venir de una imagen, de un sentimiento, una pequeña trama que se desarrollará con el tiempo. A veces, todo esto se me puede quedar en un rincón de la cabeza, sin que yo sepa que eso se convertirá en un guion algún día. El tiempo es un aliado valioso. Algunas de estas semillas desaparecen por sí solas, otras perduran, crecen y se quedan contigo como un proceso inacabado que tan solo espera ser atendido. En este momento, una idea empieza a salir a la luz a través de la toma de notas dispersa. Luego viene la investigación y los primeros esbozos que te indican el camino a seguir. Casi todas las historias que he escrito se han desarrollado de esta manera en mi cabeza. No recuerdo haber creado una historia completa desde cero con un principio, una mitad y un final definidos.

«Existe el riesgo de que la búsqueda de lo natural sea un artificio en sí mismo». Asghar Farhadi

¿Conocía la biografía completa de sus personajes?
Los apuntes dispersos de los que hablaba antes consisten en su mayor parte en una exploración del pasado de los personajes. Este proceso, que siempre lleva mucho tiempo, es así sobre todo en el caso de los personajes principales. Durante meses, tomo notas en hojas de diferentes colores sobre todas las ideas relacionadas con la historia que estoy escribiendo. Tengo un color para las ideas que estoy seguro que incorporaré al guion, otro para las ideas de las que aún no estoy seguro. Muchas de estas hojas no se utilizarán directamente en la fase de escritura. No proporcionan información clara para el guion, pero me ayudan a comprender mejor a mis personajes. Durante esta etapa de preparación, muchos aspectos del pasado de los personajes se van construyendo y dejan huellas más o menos visibles en la película.

El personaje de Rahim es bastante ambiguo. Pienso en esa sonrisa que siempre tiene en el rostro…
Creo que el enfoque realista de la película exigía esa complejidad en la personalidad de los personajes. Al igual que ocurre en la vida real, las personas se componen de una multiplicidad de dimensiones y, en algunas circunstancias, una de estas dimensiones se impone y se hace más visible. Se trata de personajes «grises»: no son estereotipados, unilaterales. Como toda persona real en la vida cotidiana, tienen contrastes, tienen tendencias opuestas y debaten en su interior a la hora de tomar decisiones. La sonrisa de Rahim forma parte de un conjunto de rasgos que fueron apareciendo progresivamente durante los meses de ensayo para saber cómo caracterizar la actuación del actor que lo encarnaría. Se trataba de darle esta cualidad de personaje «gris», que forma parte de la vida cotidiana.

¿Cómo trabaja para que las escenas de grupo, sobre todo en familia, resulten tan naturales?
Esto viene en gran parte de la escritura. Es un proceso inconsciente. Es cuando todo el equipo y el reparto se preocupan de que cada detalle de la escena sea verosímil y auténtico y se esfuerzan por dar vida al guion. Como los comportamientos y los diálogos de los personajes no son irreales ni se basan en clichés, los actores hacen todo lo posible para asegurarse de no caer en la trampa de la superficialidad. En efecto, existe el riesgo de que la búsqueda de lo natural sea un artificio en sí mismo. La línea divisoria es muy fina y sutil, y hay que tener cuidado de no cruzarla. La vida cotidiana puede ser redundante y aburrida. Como director, hay que procurar que esa búsqueda de una escena realista, casi documental, no se lleve por delante el ritmo lento de la vida cotidiana.

Un héroe, dirigida por Asghar Farhadi
Escena de «Un héroe», dirigida por el cineasta iraní Asghar Farhadi.

Siavash vive con sus tíos, Farkhondeh vive con su hermano: se puede sentir una auténtica solidaridad en estas grandes familias, que a veces puede convertirse en una carga. ¿Es algo corriente en Irán?
Supongo que, como en muchos países, así funciona en la capital o al menos en las grandes ciudades. Pero en otros lugares, la vida cotidiana es más lenta, las familias no han perdido su identidad ni su modo de vida tradicional, y estas familias unidas son más habituales. Por lo tanto, las relaciones familiares están más desarrolladas y en caso de que alguien esté en apuros, todos se sienten implicados. Yo crecí en este tipo de entorno sociocultural. Hace veinte años, la frase «no es mi problema» no existía en el idioma iraní. Este comportamiento se ha importado e implica un nuevo modelo de relación en nuestra sociedad.

El personaje de Bahram, el hombre al que Rahim le debe dinero, es también muy ambiguo…
En una visión general, este personaje debería haber sido el malo de la película y deberíamos sentir antipatía hacia él por las dificultades que le crea al protagonista. No obstante, en virtud del desarrollo del personaje al que aludía antes, también tiene sus motivos para actuar como lo hace. Cuando explica estas razones, nos parecen justificadas y su comportamiento es comprensible. Tal vez esta dimensión del personaje, que lo convierte en algo más que el malo estereotipado, nos permite sentirnos más cerca de él.

Al igual que en Nader y Simin, una separación, la mirada de los niños es importante…
En esta película, los niños vuelven a ser testigos. Observan las dificultades de los adultos y sus conflictos. No son capaces de comprender la complejidad de estas dificultades y por eso, en esta película como en las anteriores, los niños son solo testigos atónitos de todos los acontecimientos. Su percepción de la crisis que atraviesan los adultos es puramente emocional. Sin embargo, en esta película, Nazanin, la hija de Braham, es mayor que los demás niños y hace algo que hace que la situación sea aún más compleja.

«Combinar la ambigüedad con una historia que trata de la vida cotidiana es un reto interesante». Asghar Farhadi

La mayoría de los personajes se comunican a través de las redes sociales. ¿Es un fenómeno nuevo y potente en Irán?
Como en todo el mundo, las redes sociales ocupan un lugar crucial en la vida de la gente en Irán. Este fenómeno es bastante nuevo, pero su impacto es tal que es difícil recordar cómo era la vida antes de su aparición. Mi experiencia personal me lleva a creer que esto es más evidente en la sociedad iraní que en otros sitios. Pienso que eso se explica por la situación sociopolítica del país.

Al final de cada una de sus películas, el espectador no tiene todas las respuestas. ¿Es usted un cineasta que no quiere elegir?
Como he dicho antes, esta particularidad común a todas mis películas no es intencionada. Esta ambigüedad, casi de misterio, surge de forma natural durante la fase de escritura y debo decir que me gusta. Este aspecto hace que la relación entre la película y el espectador sea más duradera, que vaya más allá de la proyección. Da al espectador la posibilidad de reflexionar más sobre la película. Siempre me complace ver Rashomon, precisamente por esta dimensión misteriosa. Combinar la ambigüedad con una historia que trata de la vida cotidiana es un reto interesante.

¿Conoce esta famosa cita de Jean Renoir: «Lo más horrible de este mundo es que todos tienen sus razones»? Parece encajar con la mayoría de los personajes de Un héroe.
Estoy muy de acuerdo. Todo el mundo tiene sus razones para actuar como lo hace, aunque no sea consciente de ellas. Si les pides que las enumeren, no serán capaces de hacerlo. Estas razones no son claras ni fáciles de resumir. Están llenas de contradicciones. En la vida real, las personas pueden tardar años en comprender las razones de sus actos, porque están profundamente arraigadas en su pasado. Además, debo aclarar que no creo que esto signifique que todos los actos puedan justificarse. No se trata de legitimar, sino de comprender. Comprender no significa legitimar. Conociendo las razones que han llevado a alguien a actuar, podemos comprenderlo sin fallar a su favor.

Fuente: A Contracorriente Films
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