Desconocidos‘ (‘All of us strangers‘) va camino de convertirse en una de las mejores películas del 2023. No solo está triunfando en los premios del cine indie, sino que seguramente asomará la cabeza en los Globos de Oro. Este drama LGTBI nos cuenta como en una noche, en su torre casi vacía del Londres actual, Adam (Andrew Scott) tiene un encuentro casual con un misterioso vecino, Harry (Paul Mescal), que pone patas arriba el ritmo de su vida cotidiana. A medida que va surgiendo una relación entre ellos, a Adam le preocupan los recuerdos del pasado y regresa a su ciudad natal y al hogar de su infancia donde sus padres (Claire Foy y Jamie Bell) parecen estar vivos, tal y como lo estaban el día de su muerte, 30 años antes.

‘Desconocidos’, la última película del cineasta británico Andrew Haigh (‘Weekend‘), es una conmovedora e hipnótica historia de pérdida y amor que se inspira en la novela Strangers, del venerable autor japonés Taichi Yamada. Escrita por primera vez en 1987 y traducida al inglés en 2003, el guion adaptado de Haigh le da un toque contemporáneo y personal.

La adaptación del libro fue un proceso largo y a veces doloroso», admite Haigh. «Quería hurgar en mi propio pasado, como hace Adam en la película. Me interesaba explorar las complejidades del amor tanto familiar como romántico, pero también la experiencia específica de una generación concreta de gays que crecieron en los 80. Quería alejarme de la tradición de la novela tradicional. Quería alejarme de la tradicional historia de fantasmas de la novela y encontrar algo más psicológico, casi metafísico«.

Aunque ‘Desconocidos’ está ambientada en una época y un marco temporal singulares, las secuencias en las que Adam regresa a la casa de su infancia para ver a sus padres tienen lugar en una versión de nuestro mundo de los años ochenta, como si entrara en un sueño, un recuerdo nebuloso inducido por la nostalgia. Para reforzar la noción de realismo y reforzar la conexión personal de Haigh con la historia, algunas de estas escenas se rodaron en la casa de su infancia.

Desconocidos, dirigido por Andrew Haigh
‘Desconocidos’, drama LGTBI protagonizado por Andrew Scott y Paul Mescal

El romántico viaje paralelo de ‘Desconocidos’ tiene lugar en un Londres más familiar y contemporáneo. Las escenas van desde el imponente y moderno bloque de apartamentos en el que viven Adam y Paul hasta el club nocturno, que acoge una impactante y bella parte de la película, rodada en la emblemática institución queer londinense: la Vauxhall Tavern. El aislamiento del antiguo plató en el que vive Adam no solo refuerza el tema de la soledad, sino que aporta una sensación de otro mundo que refuerza el elemento sobrenatural de la historia.

La tonalidad distintiva de ‘Desconocidos’ adquiere a veces una especie de cualidad etérea. También se basa en la forma en que aborda la experiencia humana. Haigh crea un tono rico en nostalgia y añoranza, una poderosa atracción emocional para Adam. «Adam anhela volver a ver a sus padres, anhela ser conocido por ellos», dice Haigh. «Quizá reencontrarlos le traiga consuelo y cierre tras la terrible pérdida. Pero no es tarea fácil, la nostalgia a menudo puede esconder una verdad diferente, y sus padres eran un producto de la época en que vivieron.

Adam también debe enfrentarse a su frágil sentido de sí mismo, maltratado por haber crecido siendo gay en los años 80 y 90. Dos traumas, tal vez, estrechamente entrelazados, que le impiden encontrar la paz», dice Haigh: «Quería que la película tuviera la textura del pasado, que es una de las razones por las que insistimos en rodar en 35 mm. Quería que la película se sintiera, si no como un sueño, sí como el momento justo antes de quedarte dormido o el momento en que te despiertas de un sueño, sin saber muy bien qué es real. Un espacio más liminal».

En lugar de jugar con los elementos sobrenaturales, Haigh quiso centrarse en la noción de memoria y su funcionamiento: «Los recuerdos nos definen; definen en qué nos convertimos, nuestro carácter, tanto para bien como para mal. Indagué en mis recuerdos de la infancia. Fue un experimento doloroso pero catártico». Adam vuelve a ser un niño. Creo que todo el mundo puede identificarse con esa idea de querer volver atrás y redefinir cuál es tu relación con tus padres. Quería que fuera catártico para Adam, pero una catarsis complicada. Quiero que el público sienta algo parecido». Y añade: «En muchos sentidos, la película trata de cómo integras el dolor emocional en tu vida. Ese dolor nunca desaparecerá, siempre encontrará un escondite, pero eso no significa que no puedas seguir adelante».

Fuente: Fox Searchlight

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