Dos semanas justas para que se celebre la 96ª edición de la gala de los Oscars. Con los premios del Sindicato de Actores (SAG Awards) entregados justo anoche, solo una de las cuatro categorías quedó abierta, y es la de Mejor Actriz Protagonista. Para analizar esa categoría habrá que esperar al próximo domingo, porque la que hoy acapara la atención es la de Mejor Actor Protagonista. No es que ayer quedase zanjada la categoría con un ganador casi cantado, es que lo que pasó era la constatación de que nunca hubo carrera, y de que el favorito siempre fue Cillian Murphy.

Desde que se anunció que Cillian Murphy sería J. Robert Oppenheimer en la nueva película de Christopher Nolan, todas las listas lo apuntaron como candidato inmediato al Oscar. Era la primera vez que Murphy, un colega habitual de Nolan, pero siempre a la sombra como secundario, disfrutaba de un rol leading en una película suya, y Cillian lo bordó. La crítica no le negó que fuese uno de los favoritos, pero cuando la industria comenzó a hablar, la carrera se terminó. Sus victorias en los Globos de Oro, en los BAFTA y anoche en los SAG confirman su condición de frontrunner, y se mueven en consonancia junto al amor que ‘Oppenheimer’ ha recibido toda la temporada. El irlandés que se hizo grande desde la pequeña pantalla con su extraordinario Tommy Shelby en ‘Peaky Blinders’ tiene todo para ganar su primer Oscar: el buzz con tres precursores en su haber, el momentum inagotable de su película y una campaña masiva donde se ha sabido vender que su abstracción social es parte de su encanto. Ni que perdiese el Critics Choice luce como una amenaza.

Muchos pensaron que había carrera basándose en las victorias que Paul Giamatti había sacado en el circuito crítico y sobre todo en su victoria en los Critics’, la cual se sumaba a su triunfo en los Globos como Mejor Actor en Comedia o Musical. La realidad es que Giamatti nunca fue rival para Murphy, que simplemente está en la película del año. Y eso a pesar de que la actuación de Paul Giamatti en ‘Los que se quedan’ es impecable, a la altura de un actor formidable que siempre mejora las películas en las que aparece. Nominado previo por su papel como actor de reparto en ‘Cinderella Man’ hace 18 años, Giamatti vuelve a los Oscars gracias a otro de esos personajes peculiares salidos del cine de Alexander Payne. Cierto es que siempre fue la mejor alternativa a Cillian, porque sumaba ser todo aquello que Bradley Cooper no conseguía junto a esa encarnación de ‘obrero del oficio’ que tanto gusta en la vieja Academia. Si hubiese sorpresa, el premio sería suyo, pero habrá que esperar para ver ganar un Oscar a Paul Giamatti, algo que sí que va generando una sensación de extrañeza.

Se podría decir que ‘American Fiction’ es la sorpresa de la temporada. Desde que ganó el Premio del Público en Toronto, a la película y a Jeffrey Wright se les empezó a mirar con otros ojos en la temporada de premios. La fuerza del filme, escrito y dirigido por Cord Jefferson, terminó por colarse en varias categorías, teniendo la nominación de Wright en Mejor Actor como punta de lanza. Resulta increíble que esta sea la primera nominación de Jeffrey Wright al Oscar en su carrera, teniendo una filmografía muy completa en poco más de 30 años de carrera. Es cierto que su ausencia en los BAFTA supone un rasguño a una carrera bastante completa, pero su película es fuerte, tiene a un compañero de reparto nominado (Sterling K. Brown) y su personaje es un caramelo sobre el que diseccionar la causa del racismo y sobre el que sentirse identificado como escritor, guionista o creador. Que Amazon haya dejado que la película se llene de polvo y que esté Cillian Murphy en el mismo año compitiendo por el Oscar son reveses definitivos a las opciones de Wright.

Nominados a Mejor Actor Protagonista en los Oscars 2024: Cillian Murphy, favorito al Oscar
Nominados a Mejor Actor Protagonista en los Oscars 2024: Cillian Murphy, favorito al Oscar

Se ha esforzado lo que no está escrito Bradley Cooper porque este fuese su año, pero el acoso y derribo en campaña tampoco ha surtido efecto esta vez. Su proyecto soñado, el biopic de Leonard Bernstein al que Bradley ha llamado ‘Maestro’, no ha convencido como debería y ha quedado en tierra de nadie. Frases como, “sentía que Lenny estaba en la habitación” son las muestras típicas de alguien ligeramente desesperado por recibir caso, volviendo a la película académica en el sentido peyorativo de la palabra. Son cinco nominaciones como actor en los últimos 11 años y ningún triunfo, algo que seguro atormenta cuando una de esas no victorias coincidió con el Oscar de Rami Malek por ‘Bohemian Rhapsody’. Bradley ha estado en todos los precursores, pero ya desde los premios de la crítica se evidenciaba que su trabajo no iba a estar valorado como se presuponía. Quizá querer tanto el Oscar provoque un sentimiento contrario en los votantes, que no han comprado su devoción y sacrificio, aunque hayan nominado a la película en la categoría reina.

El invitado a la fiesta se llama Colman Domingo, pero no por ello hay que quitarle mérito a su nominación. Consiguió sobrevivir como lo único rescatable de su película, el drama activista de naturaleza homosexual ‘Rustin’ (basada en la vida y obra del mismo Bayard Rustin), eludió el estigma de ser un segundo nominado de Netflix junto a Bradley Cooper y les ganó el puesto a candidatos tan sólidos como Barry Keoghan, Teo Yoo o el mismísimo Leonardo DiCaprio (aunque este siempre estuvo fuera del quinteto). Domingo es la cara progresista de La Academia: abiertamente gay, representante de la comunidad afroamericana (no ha dejado de trabajar con directores negros) y capaz de hacerse un nombre sin hacer mucho ruido pasando por la televisión (‘Fear The Walking Dead’ y ‘Euphoria’). A sus 54 años, Colman recibió su primera nominación, una que disfruta como un niño pequeño, como cuenta en cada alfombra roja. Lo tiene imposible a pesar de estar en los cuatro precursores y de haber estado y salido en todo lo que ha podido. La competencia le devora.

15 días y Cillian Murphy levantará su primera estatuilla como Mejor Actor Protagonista. No hay lugar a la sorpresa, pero como todos los nominados tienen opciones y hay que desplegarlas para entender cómo podrían ganar los otros cuatro, también se podría decir que 15 días para que Cillian Murphy sufra una hecatombe y pierda el Oscar. Ahí aparece un albañil de la profesión como Paul Giamatti en su enésima demostración de pericia actoral. Si no fuese para Giamatti, sería para Jeffrey Wright como el dark horse de la carrera (ojito a si ganase guion su película). Si no fuese para ninguno de los anteriores, Bradley Cooper vería saciado su anhelo (y con él medio FilmTwitter) y recompensado su empeño. Si a La Academia le diese por tirar la casa por la ventana y demostrar cómo ha evolucionado, Colman Domingo se llevaría la alegría de su vida.

Olviden las últimas líneas, y denle la enhorabuena a Cillian Murphy.

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